lunes, enero 29

Sí, Se Puede!!!

Como seria el mundo si las personas dejasen de intentar agradar a las otras y viviesen sus propios sueños?

Un cambio de actitud, aparentemente individualista, puede hacer del planeta un mejor lugar o no – y a penas traer más aislamiento y menor interacción entre las personas?

Cierta vez escribí sobre el “yo colectivo” y todavía yo era una adolescente. No me nació escribir sobre eso, me pidieron para que yo lo escribiera. No sabía de que se trataba y busqué inspiración en los libros de psicología y psicoanálisis. Busqué y encontré no solamente el yo colectivo como también el inconsciente colectivo, el inconsciente social, el amor incondicional... 

Mucho me sirvió leer esos artículos y confeso que todavía no sé diferenciar Lacan de Freud, pero alguna cosa de aquel día debe haber quedado en mi subconsciente para que me fascine escribir y contestar a esta pregunta de mi paisano, Paulo Coelho.

Si dejáramos caer nuestras máscaras sociales, seríamos más verdaderos. Cada yo verdadero haría de nosotros una sociedad libre de amarras. Una sociedad íntegra y completa, interesada en realizar sueños colectivos.

Cuando conocemos nuestras limitaciones, queremos ser mejores de lo que ya somos. Y para ser mejores de lo que somos, necesitamos aprender. Y cuando aprendemos, crecemos. Y es solamente cuando crecemos cuando enseñamos lo que aprendemos. Cuando enseñamos lo que aprendemos tomamos conocimiento de que necesitamos aprender más. Y necesitamos comenzar de nuevo. Y empezamos un nuevo ciclo de aprendizaje.

La vida está hecha de ciclos y cada ciclo está hecho de enseñanzas. Y si no aprendimos, estañamos. Y se estañamos, dejamos de conocer y superar nuestras limitaciones. Si no nos conocimos lo suficiente, no nos permitimos conocer al otro. No abrimos espacio para el otro. No interactuamos con el otro. No conocimos al otro. Si no conocimos al otro no tenemos a quién enseñar y una vez que no tengamos a quien enseñar, no aprenderemos. Y si no aprendimos, cualquier conocimiento adquirido si pierde en el tiempo. Si no conocimos nuestras verdades nunca conoceremos las verdades del otro.

Somos mejores personas cuando somos conocedores de nuestras verdades y necesidades individuales. Cuando nos conocimos estamos más preparados para entender al otro. Y si comprendimos al otro, comenzamos una relación. Una relación verdadera, libre de máscaras, permite que seamos nosotros mismos para nosotros mismos y para el otro. Cuando somos nosotros mismos, el otro se siente más a gusto para conocernos mejor. Y cuando conocemos mejor, animase a conocer mejor al otro, otro y otro. Esa integración entre varios otros forma otros varios en una creciente y infinita progresión geométrica.

Pero si no existiera un “yo” capaz de empezar ese ciclo del auto conocimiento, un “nosotros” jamás existiría. Lo mismo pasa con los sueños. Si un hombre no sueña, una sociedad nunca se permitirá realizar sus sueños. Todo depende de un yo para que un nosotros pueda desarrollarse!

jueves, enero 25

Contactos Imediatos?

Desde anteayer me he dado cuenta de que algo raro se me ocurre. Todas las personas que se me acercan me platican de sus problemas. Las conversaciones surgen de la nada. Empezó cuando a penas llegaba a la compañía de la luz. Me senté y luego se sentó a mi lado una señora de sus cincuenta y tantos años. La señora estaba muy agitada, nerviosa porque tardaban mucho en atenderla. Luego, empecé a decirle que se tranquilizara y que todo iba a salir bien. Me dijo que le gustaba leer y le pregunté que estaba leyendo. Me dijo que estaba estudiando la Cabala. De pronto me interesé y le pregunté donde comprar libros aquí en Panamá. Ella fue ayudar a su suegra, que según ella no la quería porque no se había convertido al judaísmo desde que se casó con su hijo. Y la señora decía que hacía aquel favor de cortarle la luz en consideración al marido y no a la suegra. Le pregunto porque no se convertía al judaísmo, que le impedía de convertirse y ella me comenta que tenia que estudiar por muchos años a la cabala y no sé que más. Entonces le dice que ya había dado un gran paso, ya está estudiando la Cabala. La llaman en el puesto de atención al cliente pero la dejaron esperando. Y luego regresa a sentarse a mi lado porque dijo que yo le daba mucha tranquilidad. Seguimos la plática de la Cabala y le comento que debería de empezar a poner en acción todo lo que aprende en el curso y que esa era la mejor manera de asimilar los conocimientos. La llamaron y después de un rato vino muy alegre despedirse de mí. 
Ayer Marta, la señora que me hace la limpieza en la habitación del hotel, estuvo me platicando de una compañera de trabajo que tuvo complicaciones renales por falta de cuidados y que estaba internada en el hospital hace una semana. Platicamos sobre todas las cosas que pasan a las personas con quien convivimos que de alguna manera pueden afectar o transformar nuestras vidas. Comentamos sobre el error de su amiga en no atenderse cuando el dolor a un lado del costado le gritaba. Y que por nada en esa vida ella debería de descuidarse. 
Hoy me encontré a Marta en el corredor de las habitaciones donde hacia limpieza de otra de ellas. Con los ojos llorosos me comentó que su compañera se había muerto. Sin pensar en nada, me la abracé y ella empezó a llorar. Me sensibiliza mucho ver a alguien llorar, hasta tengo que esconder la emoción para no llorar junto. Le dice cosas que ahora no me recuerdo bien y ella dijo sentirse mejor. Me agradeció y me fue. 
Hoy también, en un taxi que me llevaba al aeropuerto me pasó algo parecido. Para empezar, me cayó muy bien el taxista. No era nada parecido a los panameños fodongos que me hacen piropos de los más deselegantes y feos que ya he escuchado. Nadie me quitará lo platicadora que soy y no sé ni como ni porqué, el taxista me sacó un cuaderno donde escribe sus canciones. A penas empecé a leer su primera canción y me di cuenta por lo que habíamos platicado antes de que el todavía sigue muy enamorado por su ex-novia. Le pregunté que había pasado y porque temía tanto al casamiento. Me dijo que había encontrado a su novia con otro en la cama. Otra vez, sin pensar mucho, le dice que el viera la cosa por el lado bueno, que todavía no estaba casado cuando eso pasó y el tuvo la oportunidad de conocer mejor todavía a su novia. Sigo leyendo sus canciones y siento todo el dolor de las líneas tristemente escritas. No consigo dejar de opinar y le digo que el debería de perdonar a la muchacha y seguir con su vida sin que ella lo perturbe más. Que era necesario que el diera espacio a las nuevas oportunidades que la vida le pueda brindar. Ese fue otro que me agradeció mucho por las palabras y me dijo que necesitaba oírlas. Me gusta poder ayudar a las personas con la palabra, pero a veces me asusta que eso pase muy seguido. Mañana será otro dia y probablemente tendré más sobre qué escribir por aquí!

martes, enero 23

Estás endeudado? Entonces, le eso!

Quisiera entender de finanzas para que nunca me faltara dinero...pero en cuanto no entiendo nada de eso, copio aqui un artículo que leí en el periódico panameño LA PRENSA que creo ser de interese de todos. El autor del texto que sigue es asesor financiero personal.

Barreras psicológicas y la deuda personal
José S. Canto A.joseca@cwpanama. net

Recién iniciado el año, me pregunto cuántas personas continúan atrapadas o iniciaron, ¿inconscientemente?, el proceso de dejarse atrapar en deudas de tarjetas de crédito, de autos, personales, hipotecarias con banco, financieras, cooperativas o prestamistas privados. Algunas de las señales de que su deuda está demasiado alta son las siguientes:
• Sus ingresos disponibles han disminuido. No le queda nada después de pagar sus facturas y deudas.
• Sólo puede realizar los pagos mínimos en sus tarjetas de crédito. • Tiene más de dos tarjetas de crédito principales con unos saldos pendientes altos.
• Saca adelantos en efectivo para pagar otras tarjetas o facturas.
• No cuenta con un fondo para emergencias.
• Recurre a sus tarjetas de crédito para comprar artículos que antes podía pagar en efectivo. Si recibe esas señales, pues es hora de que empiece seriamente a ocuparse del asunto para superar el endeudamiento.

Superar el endeudamiento es un proceso que debe empezar en un punto asociado a nuestras ideas, pensamientos, actitudes y valores. Una de las barreras que muchas veces impiden superar los problemas generados por las deudas personales de cualquier tipo, puede ser psicológica. Una de estas barreras es la negación, otra puede ser nuestra inmadurez, el sentido de vergüenza e impotencia, igual los sentimientos de rabia, frustración, que nos pueden paralizar para por lo menos empezar a decirnos que ya tenemos demasiadas deudas. Una cosa que puede ayudarle a enfrentar de forma constructiva el problema de su endeudamiento es iniciar un cuadro que le presente su deuda de forma sucinta, clara y veraz. No consideramos deuda, para los efectos de este cuadro, la luz, agua, teléfono, seguros, escuela si no está atrasado. Sea muy honesto consigo mismo. Al confeccionar este cuadro, usted obtiene una visión en perspectiva de su situación de endeudamiento y en consecuencia podrá esbozar un mejor curso de acción, cuyo segundo paso es detener el endeudamiento. Nada de nuevas deudas. Tenga en cuenta que muchas de las situaciones problemáticas asociadas a su endeudamiento iniciaron, probablemente, porque la gestión de su dinero fue catastrófica y quizá usted subestimó el impacto de variables tales como la pérdida de su empleo, reducción de su salario, la condición de su familia, una crisis matrimonial, malas decisiones de negocios iniciados, enfermedades, accidentes, y mil y otras contingencias más. Sus opciones para vencer la deuda y las barreras psicológicas que la misma trae consigo son:
1. Tranquilizarse, confeccionar el cuadro arriba sugerido y analizar escrupulosamente sus deudas.
2. Revisar el estatus de sus activos, analizar su flujo de caja (entradas y salidas de dinero en el tiempo), ordenar sus documentos personales y analizar dónde tiene otros activos que pudiera utilizar para abonar o cancelar las deudas más caras inicialmente.
3. Formular un presupuesto realista, que le lleva a una reducción sensata y real de gastos.
4. Piense cómo usted o su pareja pudieran incrementar los ingresos familiares para atacar las deudas.
5. Hablar con sus acreedores, explicando su situación y tratando de negociar otros términos para pagar sus deudas.
6. Busque consejo y ayuda de sus amigos, asesor financiero y familiares y propóngase controlar su vida en cuanto a nuevos gastos.

lunes, enero 22

Tiempo al Tiempo

A veces me da la gana de escribir cosas así, sin formato y sin tema para ver que me sale...

Una hermosa rosa adornaba un pequeño jardín
Era tan linda que llamó la atención de una abejita joven
La abejita le pedió permiso y posó en sus pétalos rojos
A un lado distante de la rosa estaba una envidiosa planta carnívora
Satisfecha con la cantidad de polen que chupó de la rosa la abejita alzó vuelo
Pero la planta carnívora disfrazada ahora de una vistosa flor le ofreció su polen
Pensó en volver cuando estuviera con la barriga menos llena
También pensó en agradar a la abeja-Reina y sin dudar voló hasta la bella flor
Cuando se preparaba para pararse sobre la planta se dio cuenta del peligro
Y fue así que una ingenua abejita se murió sin completar su ciclo de la existencia.
La abejita no tuvo oportunidad de aprender
Así es como ocurre en la ley de la vida
Siempre prevalece la ley del más fuerte
No importa la edad que tengas
Siempre es tiempo de aprender
Y para aprender se necesita tiempo

Si no damos tiempo para aprender con las nuevas situaciones que se presentan en nuestras vidas, perdemos oportunidades de que seamos mejores personas. Solo la experiencia nos puede transformar en personas más sabias. Cuando el desconocido asustar, lo mejor es confiar en las primeras impresiones, en el propio instinto . No desperdicie tu única vida con decisiones precipitadas.

Carpe Diem!

viernes, enero 19

UN DIA DE PERROS


Estábamos muy felices porque hicimos un vuelo rápido, tranquilo y hasta recorremos a los perros con mucha facilidad. El problema empezó a las 10 y algo de la mañana cuando pasamos por Salud Animal de la aduana del aeropuerto… Antes de pasar a la salita del inspector de animales sentí algo. Sentí que no iba ser así de fácil sacar a los perros de allá. Llamen sexto sentido, premonición o cualquier cosa del género.

Nos metimos en la saleta, saludamos al inspector y luego nos dimos cuenta de que el no nos dejaría salir de allá sin los perros. De nervios, Raul salió de la saleta y me quedé allá sentada intentando convencer al inspector de que no me obligara a dejar a los perros. No me sirvió de nada decirle que las embajadas de Panamá tanto en Brasil como en México nos informaron de que una vez probada la buena salud de los animales no sería necesaria la cuarentena. El inspector dijo que las embajadas, autoridades gubernamentales de su país, estaban equivocadas. En ese momento, pedí que me enseñara alguna ley que me comprobara que estaba en lo correcto. Tardó para que encontrasen alguna cosa hasta que me enseñaron una hoja de más de quinientas en un archivo que no decía que era una regla o una ley que los perros deberían quedarse en cuarentena. Usé todos los argumentos posibles, hasta le comenté que si nuestros perros se quedaban en el aeropuerto, yo me quedaba con ellos!

Dos horas y media después, a mediados de la una y media de la tarde, apareció un veterinario que me llamó a su saleta. Voy y mientras el me dice que casualmente pasaba por el aeropuerto para sacar dinero, me agarra la emoción porque pienso que Diosito lo había mandado ahí y empiezo a llorar. Para mi frustración, lo desalmado saca a una hoja del cajón y me dice que allá estaba la “ley” que reglamenta la cuarentena para perros extranjeros. Luego se levanta y dice que no trabaja a los domingos! Me sentí impotente y furiosa al mismo tiempo. Ya no me caían las lágrimas de tanta rabia que tenía!

Al salir de las saletas, me encontré a Raul que me abrazó fuertemente y lloró copiosamente!

No hubo de otra, tuvimos que dejar a los perros en las instalaciones del aeropuerto.

Estábamos sin dormir desde la noche anterior, cansados, hambrientos, estresados por el viaje y con todo y eso preocupados con los perros solitos en el aeropuerto. Raul no pudo dormir toda la tarde. A mi, el cansancio me ganó, gracias a Dios!

Después de desembolsar una suma equivalente a otro pasaje aéreo y perder una hora en el aeropuerto, en el día siguiente pude sacar a los perros del aeropuerto y minutos más tarde de las jaulas. De acuerdo con el sitio del Aeropuerto de Tocumen en Panamá no hay que cobrar por la cuarentena, los costos no pasan de veinte dólares. Desde entonces, los perros estaban en “cuarentena domiciliar”, cuarentena esa que si fuera verdadera deberían de revisar a los perros una vez a la semana, pero como solamente les interesaba el dinero…

Me da mucha curiosidad en revisar dicha ley y conocer la obligatoriedad de la cuarentena a perros sanos y bien cuidados como los nuestros. Nos sentimos robados, pero que más podemos hacer?

Si quieres traer su mascota a Panamá, no caiga en el cuento del vicario como nosotros porque si no tienes lana tus perros se quedarán retenidos y posiblemente los van a vender a alguien más.